Tras aterrizar directamente desde el aeropuerto y ser presentado ante la prensa, el preparador maño se puso el chándal para dirigir una sesión que comenzó con una charla privada en el vestuario. Alfaro ha mostrado firmeza en sus primeras instrucciones, consciente de que el equipo necesita un impulso moral inmediato para salir de la zona de peligro.
“"No estamos para perder el tiempo."
Uno de los momentos destacados de la tarde fue la conversación individual entre el técnico y Pedro Alcalá, el jugador más veterano de la plantilla. Alfaro busca establecer una comunicación directa con sus futbolistas para conocer de primera mano el sentir del grupo antes del decisivo encuentro del viernes contra el Sabadell.




