El proyecto, adjudicado a la empresa Seranco por 950.000 euros, variará su recorrido para evitar las zonas de mayor valor ecológico. El objetivo principal es salvar una duna consolidada y proteger especies vegetales como el limonium, desplazando el vial hacia el interior en el tramo más cercano a la playa.
La anchura de la vía se reducirá de los cinco metros iniciales a unos 4,5 metros. Según los técnicos, esta es la medida mínima exigible para permitir el acceso de ambulancias, garantizando la seguridad en un espacio destinado a peatones y bicicletas.
“"El Servicio Provincial de Costas considera que únicamente resulta jurídicamente viable valorar una modificación del trazado vinculada a la nueva disponibilidad de terrenos."
En el encuentro han participado el alcalde Rubén Viñuales, la presidenta Noemí Llauradó y la subdelegada Elisabet Romero. La Diputación de Tarragona cederá más terrenos de su finca para facilitar este nuevo encaje que respeta el medio ambiente.




