Las lluvias torrenciales, con poca actividad eléctrica, han afectado especialmente el litoral del Baix Penedès y del Tarragonès. Registros oficiales indican 145 mm en el Vendrell, 137 mm en Torredembarra y 109 mm en Calafell. En algunas zonas, se han acumulado 200 litros en solo dos horas, provocando riadas y acumulaciones de agua imposibles de absorber por el terreno.
A consecuencia de esta situación, se han registrado cientos de incidencias. Un centenar de jóvenes han sido desalojados de una discoteca, un camping ha sido evacuado y la carretera N-340 ha sufrido cortes. Además, la caída de un muro ha causado cinco heridos.
Las previsiones meteorológicas apuntan a la continuidad de aguaceros fuertes durante las próximas horas, especialmente entre el sur del Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre. El plan Inuncat se mantiene activado, junto con diversos avisos del Meteocat.
Mientras tanto, la ciudad de Barcelona ha quedado al margen de estos aguaceros. A pesar de la presencia de nubes y algunas lloviznas durante la noche, las temperaturas mínimas han sido más agradables, por debajo de los valores tórridos por segunda noche consecutiva. Se espera que este ambiente se mantenga en los próximos días.




