La operación supone el cierre definitivo de una etapa de 60 años de producción de hidrocarburos en España. Tras el cese de la actividad extractiva en 2021, la compañía encara ahora la fase técnica de abandono de los pozos submarinos, un proceso que se alargará durante buena parte de 2027.
Para estas labores, se ha contratado a la firma Dolphin Drilling, que desplazará la plataforma Borgland Dolphin desde Las Palmas hasta la costa tarraconense. Los trabajos técnicos incluyen el sellado de infraestructuras clave como Lubina-1 y Chipirón-1, situadas a unos 40 kilómetros del litoral.
“"En octubre, la compañía Dolphin Drilling ha firmado un contrato con Repsol para el abandono de los pozos submarinos en España."
Ubicada frente al Delta de l'Ebre, la plataforma Casablanca fue un activo estratégico desde su inauguración en 1981. Su desaparición física es un reflejo de la actual transición energética y del agotamiento de los recursos fósiles en la zona.




