Salou triplica su población en verano y se consolida como segunda ciudad estacional de Catalunya

El municipio de la Costa Daurada registra una media de 31.778 personas diarias de población estacional, casi el doble de sus residentes.

Imagen genérica de un paseo marítimo concurrido en verano, con palmeras y cielo azul.
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Imagen genérica de un paseo marítimo concurrido en verano, con palmeras y cielo azul.

Salou se ha consolidado como el segundo municipio de Catalunya con mayor población estacional en números absolutos, solo por detrás de Barcelona, según los datos del Idescat de 2024.

La capital de la Costa Daurada registra una media de 31.778 personas diarias en concepto de población estacional, una cifra casi idéntica a la de sus 30.442 residentes. Esto implica que la carga de población real que soporta la localidad habitualmente duplica el número de empadronados, alcanzando las 62.220 personas.
Esta dinámica no es exclusiva de Salou. Otros municipios de la demarcación de Tarragona también figuran en el 'top 25' del Idescat por su población estacional. Entre ellos se encuentran Tarragona, Cambrils, Mont-roig del Camp, Calafell, El Vendrell y Vila-seca, que ocupa la decimoquinta posición. Estos destinos turísticos de referencia copan la parte alta de la clasificación.

"En gran medida, cuando la población estacional es tan grande en relación a la empadronada, normalmente, responde a los flujos turísticos."

Juan Antonio Duro · Catedrático de Economía de la URV y experto en Economía del Turismo
Salou ha mantenido la segunda posición desde el año 2009, y antes de que Barcelona la superara, lideró el ranking catalán desde 2002, cuando se empezaron a recoger estos registros. Solo durante 2020, año de la pandemia y de las restricciones de movilidad más severas, cayó hasta la sexta plaza.
El catedrático de Economía de la URV y experto en Economía del Turismo, Juan Antonio Duro, subraya que esta elevada población estacional se debe principalmente a los flujos turísticos. Los valores más altos en Salou en 2024 se concentraron en el tercer trimestre (de julio a septiembre), con 72.335 personas adicionales, y también fueron significativos de marzo a mayo, con 39.231.
Esta estadística es crucial, ya que pone de manifiesto la presión sobre la prestación de servicios públicos. Duro explica que los municipios reciben financiación en función de la población residente, no de la estacional, a la que también deben atender. Esto genera necesidades adicionales en ámbitos como la recogida de residuos, la seguridad y el gasto público general, obligando a estos municipios a proveer más servicios de los habituales.