Esta iniciativa medioambiental implica la introducción de aproximadamente 200 ovejas de raza aranesa y 40 cabras de raza Rasquera. Estos animales se desplazarán progresivamente por la superficie forestal, realizando una labor de limpieza del sotobosque de manera natural y sostenible.
Los animales pernoctarán en vallados móviles que se reubicarán según las necesidades de pastoreo y limpieza. El objetivo principal es eliminar la vegetación seca y el material combustible del sotobosque, una medida clave para la prevención de incendios.
“"Es una forma sostenible y ecológica de mantener los bosques en buenas condiciones."
Aunque se trata de una prueba piloto, el consistorio ha expresado su intención de consolidar y mantener este proyecto en los próximos años, dado su enfoque respetuoso con el medio ambiente y su eficacia en la gestión forestal.




