La sanción inicial, que ascendía a 335.000 euros, ha sido significativamente reducida después de que los técnicos municipales de la Plaça de la Font hayan aceptado parcialmente las alegaciones presentadas por la empresa. Esta decisión se ratificará en el próximo pleno municipal.
La crisis de los contenedores se produjo entre finales de octubre y principios de noviembre, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos y el cambio de la empresa gestora del servicio. La propuesta inicial del gobierno municipal contemplaba 65.000 euros por 282 servicios no prestados durante octubre y 270.000 euros por la problemática de los contenedores entre el 1 y el 4 de noviembre, justo antes del relevo de la concesionaria.
La empresa argumentó que los servicios no realizados se debieron a "requerimientos e instrucciones municipales vinculadas al proceso de reversión" y no a incumplimientos propios. También cuestionó la validez de los informes municipales, alegando que habían sido redactados por una técnica con litigios previos con la compañía.
Finalmente, el consistorio ha optado por mantener la sanción de 65.000 euros correspondiente al servicio de octubre, pero ha rebajado la multa por la crisis de los contenedores de 270.000 a 75.000 euros. Así, la cantidad total a pagar queda en 140.000 euros, un 60% menos de lo previsto inicialmente. A pesar de esta reducción, la empresa ha anunciado que presentará un recurso y acudirá a los tribunales para intentar anular completamente la sanción.




