El documento aprobado por la Junta de Govern Local establece las directrices urbanísticas para la zona, situada en el número 11 de la calle Cavallers. Esta aprobación marca el inicio de un proceso administrativo que incluye un periodo de información pública de un mes para la presentación de alegaciones.
El proyecto busca resolver la parálisis de este espacio, delimitado por la plaza del Ripoll y las calles Mediona, Cavallers y Riudecols. La normativa propuesta pone el acento en la conservación de los jardines interiores y la recuperación de las volumetrías históricas, respetando los restos arqueológicos que puedan aparecer.
Aunque el plan no define un proyecto concreto, el marco urbanístico permite usos como el hotelero. El estudio preliminar incluido en la propuesta contempla la posibilidad de un establecimiento de unas 100 habitaciones, diseñado para adaptarse a la topografía del terreno y minimizar el impacto visual en el entorno histórico.
Mientras tanto, el consistorio ha suspendido durante un máximo de dos años la concesión de licencias que puedan interferir en la futura ordenación. Una vez superada la aprobación inicial, el documento deberá recibir el visto bueno del pleno municipal y de la Comissió Territorial d'Urbanisme.




