Mientras otros puertos catalanes ya han alcanzado el 90% de sus cuotas de gamba roja, la flota de Tarragona ha gestionado sus capturas de manera estratégica. Esta medida les permitirá seguir pescando durante el mes de agosto y la campaña de Navidad, periodos en los que el precio de este crustáceo es más elevado.
Fuentes de la Confraria de Pescadors de Tarragona indican que, aunque este año ha sido bueno en términos de capturas, existe incertidumbre sobre el futuro debido a posibles recortes en los días de pesca por parte de la Comisión Europea, una medida que ya se intentó implementar para 2026.
A diferencia de otras zonas donde se establece un cupo total para grupos de barcas, en Tarragona cada una de las ocho embarcaciones tiene asignada una cantidad específica, publicada en el BOE el pasado 27 de marzo. La barca 'Sord' es la que tiene permiso para pescar más (5.582,74 kilos), mientras que la 'Xarinola' tiene el cupo más pequeño (733,75 kilos).
Algunas embarcaciones combinan la pesca de gamba roja con otras especies como la gamba blanca y la cigala, que no tienen cupo asignado por la UE. La gamba blanca, más asequible (menos de 10 euros el kilo), ha visto aumentar su presencia, mientras que la gamba roja puede alcanzar los 140 euros el kilo. Las barcas más grandes se concentran en la gamba roja y la cigala.
El sector del arrastre ha experimentado buenas capturas en los últimos cuatro años, a pesar de la disminución de los días de pesca permitidos. La visión positiva contrasta con la incertidumbre sobre las regulaciones futuras, que dificultan la planificación de inversiones por parte de los propietarios de las embarcaciones.
En la costa central catalana, el sector ya ha alcanzado el 90% de las capturas previstas y ha generado oposición en el Grup d’Acció Local Pesquer (GALP), que considera las medidas de Bruselas un ataque directo a la economía pesquera.




