El desfile ha convertido de nuevo las calles de Tarragona en el epicentro de la fiesta. Tras meses de intenso trabajo, las comparsas han podido mostrar sus propuestas de vestuario y coreografías en un ambiente marcadamente festivo que ha ocupado el corazón de la ciudad durante horas.
La meteorología condicionó el desarrollo del evento hasta el último minuto. El fuerte viento registrado en las jornadas previas obligó a suspender varios actos, generando dudas sobre la seguridad del desfile. Sin embargo, la cita pudo llevarse a cabo con una respuesta masiva por parte de la ciudadanía.
A pesar del frío y las rachas de viento, el público llenó el recorrido con antelación. Familias y curiosos se situaron en las aceras para presenciar una exhibición de creatividad que ha superado las dificultades climáticas de este fin de semana en el Tarragonès.




