La propuesta, impulsada por la concejala Sonia Orts, llegará al pleno municipal en abril o mayo tras semanas de diálogo con vecinos y partidos políticos. El nuevo diseño busca optimizar la movilidad urbana, garantizando que la mayoría de barrios tengan conexión directa con el Hospital Joan XXIII y la estación ferroviaria.
“"La negociación con los partidos ha sido muy constructiva. Lo que piden son ajustes, no cambios estructurales."
El plan incluye mejoras específicas como el refuerzo de frecuencias en Sant Salvador, donde el paso de buses bajará de 30 a 18 minutos. En Llevant, los horarios se sincronizarán con la apertura y cierre de institutos, mientras que la flota total de la ciudad crecerá hasta los 84 vehículos para cubrir los 218 kilómetros de red.
Para modernizar el servicio, el consistorio invertirá 12 millones de euros en la compra de 33 autobuses híbridos. Esta medida permitirá retirar los vehículos más antiguos y contaminantes, mejorando la eficiencia de un transporte que ya da cobertura a casi toda la población de Tarragona.




