Las zonas más afectadas por el temporal incluyen la Part Baixa, el Serrallo, las áreas de playa, la Móra, los polígonos Entrevies y Francolí, y diversas urbanizaciones de Llevant. Los equipos municipales han estado trabajando durante toda la noche para retirar árboles caídos y limpiar los desagües obstruidos.
Unos 2.000 abonados de Endesa continúan sin suministro eléctrico debido a la caída de árboles sobre el cableado. Afortunadamente, no se han registrado daños personales.
Varios campings de la ciudad también han sufrido las consecuencias del temporal, obligando a realojar temporalmente a algunas familias. Entre los incidentes destacados, un árbol cayó sobre una tienda de campaña sin causar heridos, y el impacto de un rayo provocó la calcinación de una palmera.
En cuanto al transporte público, la Empresa Municipal de Transports informa de incidencias provisionales en cuatro líneas de autobús. La L22 no llega a Torres Jordi, la L11 tiene afectaciones en la terminal de Boscos de Tarragona, la L12 no puede circular por la calle de la Conca de Barberà en dirección a Tamarit, y la L13 no llega a l’Escorpí desde Entrepins. Se espera normalizar el servicio progresivamente.
El servicio de trenes, que se había visto afectado por la lluvia, ya se ha restablecido. El puente del Francolí fue reabierto al tráfico a las 3:42 de la madrugada.
“"Garantizar la seguridad de las personas, atender las incidencias y recuperar la normalidad lo antes posible."
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha subrayado que, a pesar de la intensidad del temporal, no ha habido daños personales. Ha defendido la prioridad del consistorio en garantizar la seguridad y restablecer la normalidad rápidamente. Los equipos municipales continúan trabajando para resolver las incidencias pendientes.




