El proyecto, que se debatirá en el próximo pleno municipal de mayo, busca ofrecer un servicio más intuitivo para los usuarios, simplificar los trayectos y mejorar las conexiones entre los barrios y los centros sanitarios, así como otros puntos estratégicos de la ciudad. Esta iniciativa incluye la adición de tres nuevos autobuses a la red, la reducción de frecuencias de paso en algunas líneas y el incremento de expediciones en otras, como la L-43.
“"Se trata de una apuesta que optimiza los recursos existentes y con la que se ofrece un servicio eficiente, accesible y adaptado a los nuevos hábitos de movilidad de la ciudadanía."
La nueva distribución se llevará a cabo sin modificar la plantilla de chóferes, ya que la legislación actual no prevé un aumento de personal. Esta propuesta es el resultado de un trabajo multidisciplinar y de un proceso de escucha activa con la ciudadanía, considerando que el trazado original del transporte urbano de Tarragona data de los años 80.
Uno de los objetivos principales es mejorar la conectividad entre los barrios y puntos clave como el Hospital Joan XXIII. Por ejemplo, la línea L-85 del barrio de Sant Salvador mejorará su recorrido y frecuencia con un nuevo vehículo, añadiendo conexiones directas con el CAP de Sant Ramon y el Institut Pont del Diable. En el mismo barrio, la línea L-5 reducirá su intervalo de paso a media hora. En los barrios de Ponent, la fusión de las líneas L-3 y L-30 comportará mejoras en las frecuencias y la conectividad con el centro. La línea L-6 no se modificará, y la L-43, que sirve al Complex Educatiu, añadirá dos nuevas expediciones por la tarde.
En Sant Pere i Sant Pau, la línea L-55 ampliará su cobertura hasta el entorno de la calle Reial y la estación de tren, punto donde también se alargará la línea L-13, que incorporará nuevas expediciones matinales. Para el centro y los barrios marítimos, se creará la línea L-20, fruto de la fusión de la L-21 y la L-23, para mejorar su frecuencia y hacerla circular.
Esta reestructuración se enmarca en un plan de inversión de 12 millones de euros para adquirir 33 autobuses hasta el próximo año. Actualmente, trece vehículos ya están en servicio, diez más se incorporarán en junio y el resto el año que viene, renovando una parte significativa de la flota municipal. Con estas modificaciones, el número de expediciones semanales aumentará de 1.163 a 1.180, y se prevé que nueve de cada diez residentes tengan una parada a menos de 200 metros de su casa.




