El incidente se inició cuando la policía catalana localizó el cuerpo de un hombre de 47 años en la zona de la playa de la Pineda. Según ha trascendido, la intervención derivó en una disputa competencial sobre quién debía gestionar la extracción del cadáver en aguas marítimas, generando una actuación paralela de ambas instituciones.
Durante las maniobras, la Guardia Civil intentó remolcar el kayak donde se encontraba la víctima debido al mal estado del mar. Sin embargo, la cuerda de sujeción se partió, provocando la pérdida del cuerpo y obligando a suspender las tareas hasta el día siguiente.
Finalmente, este jueves, un dispositivo conjunto ha permitido cerrar el operativo. A pesar de haber perdido el punto de referencia inicial, los submarinistas de los Mossos d'Esquadra han logrado recuperar los restos en una segunda inmersión.




