Desde el inicio, la frialdad marcó el encuentro cuando la tarraconense optó por un apretón de manos en lugar de los tradicionales besos al conocer a Adrián. La falta de sintonía fue creciendo durante la cena, donde la mujer reconoció no sentir ningún tipo de atracción por su acompañante.
Los temas de conversación, como las aficiones personales y el animalismo, derivaron en constantes discusiones. La tensión alcanzó su punto álgido al hablar de relaciones íntimas, momento en el que el soltero lanzó un comentario que terminó por dinamitar cualquier posibilidad de entendimiento entre ambos.
“"Que ahora te hagas la estrecha..."
Finalmente, la decisión de ambos fue unánime al terminar la velada: no habrá una segunda oportunidad. La falta de complicidad y los reproches mutuos cerraron una de las citas más comentadas del programa presentado por Carlos Sobera.




