La marcha se ha iniciado en la plaza Imperial Tàrraco con el objetivo de visibilizar un conflicto laboral que amenaza con destruir 90 empleos en el Alt Camp y más de cien en la Conca de Barberà. Los sindicatos denuncian la falta de avances tras las últimas reuniones con la dirección.
“"Nuestra única opción es seguir trabajando y que no cierren las empresas."
Los representantes de los trabajadores aseguran que hay cuatro empresas interesadas en adquirir las plantas, pero denuncian que la multinacional se niega a vender para reducir la competencia en el sector. Si no hay acuerdo, los despidos progresivos comenzarán el 19 de marzo.
La plantilla mantiene una huelga indefinida y cuenta con el apoyo de las instituciones locales. Advierten que están dispuestos a acudir a la vía judicial si la empresa no abre una negociación real para garantizar la continuidad de la actividad.




