Durante la jornada del 28 de abril, los sensores detectaron picos de hasta 200 µg/m³. Este suceso excepcional marcó la estadística mensual, elevando la media de abril a 3,02 µg/m³, por encima de las recomendaciones de las autoridades ambientales de Ontario, que se usan como referencia.
“"Fue una situación muy puntual, con una buena reacción por parte de las empresas ante las dificultades. Los valores puntuales volvieron a bajar rápidamente."
A nivel anual, la situación en El Morell muestra una mejoría respecto a 2024, con una media de 1,20 µg/m³. El informe destaca que el 84% de las muestras analizadas ni siquiera alcanzaron los niveles mínimos de detección, lo que refuerza la tesis de que el aire de la zona mantiene estándares de calidad positivos.
En cuanto al benceno, el único compuesto regulado por ley, los registros se mantuvieron por debajo de los 1,5 µg/m³ en todos los puntos, muy lejos del límite legal de 5 µg/m³, aunque se ha observado un ligero repunte en zonas cercanas al polígono sur como Vila-seca o La Pineda.




