El sector educativo se moviliza este 11 de febrero para reclamar mejoras estructurales. Toni Cabanillas, profesor en el Instituto Vila-seca, explica que la situación actual impide ofrecer una atención adecuada. Según el docente, el Govern no prioriza la educación, incumpliendo la ley que exige destinar el 6% del PIB, cuando actualmente no se alcanza el 3%.
“"Consideramos que no la podemos ofrecer. Faltan recursos y eso significa que falta personal para atender la diversidad y la inclusión."
La asfixia burocrática es otra de las grandes quejas. Cabanillas lamenta que los docentes dedican más tiempo a trámites administrativos que a preparar clases. Con ratios que superan los 30 alumnos, resulta casi imposible gestionar la diversidad en el aula, que incluye alumnos con TDAH, autismo o altas capacidades.
“"Dedico más tiempo a tareas de administrativo que a preparar las clases. Lo quieren burocratizar todo."




