Un docente de Vila-seca denuncia la precariedad y el exceso de burocracia en la escuela pública

Toni Cabanillas, docente en Vila-seca, se suma a la huelga para reclamar más recursos y menos ratios.

Detalle de una libreta y un bolígrafo sobre un pupitre de madera en un aula vacía.
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Detalle de una libreta y un bolígrafo sobre un pupitre de madera en un aula vacía.

El profesor Toni Cabanillas, del Instituto Vila-seca, secunda la huelga de este miércoles 11 de febrero en el Tarragonès para exigir al Govern una educación pública de calidad.

El sector educativo se moviliza este 11 de febrero para reclamar mejoras estructurales. Toni Cabanillas, profesor en el Instituto Vila-seca, explica que la situación actual impide ofrecer una atención adecuada. Según el docente, el Govern no prioriza la educación, incumpliendo la ley que exige destinar el 6% del PIB, cuando actualmente no se alcanza el 3%.

"Consideramos que no la podemos ofrecer. Faltan recursos y eso significa que falta personal para atender la diversidad y la inclusión."

Toni Cabanillas · Profesor del Instituto Vila-seca
La asfixia burocrática es otra de las grandes quejas. Cabanillas lamenta que los docentes dedican más tiempo a trámites administrativos que a preparar clases. Con ratios que superan los 30 alumnos, resulta casi imposible gestionar la diversidad en el aula, que incluye alumnos con TDAH, autismo o altas capacidades.

"Dedico más tiempo a tareas de administrativo que a preparar las clases. Lo quieren burocratizar todo."

Toni Cabanillas · Profesor del Instituto Vila-seca