El proceso de creación de este nuevo ente metropolitano ha chocado con la resistencia de Vila-seca. El municipio, liderado por Pere Segura, decidió abandonar el grupo impulsor por discrepancias en las competencias municipales y la gestión de infraestructuras.
“"Vila-seca afirma que no es necesario y que solo añadirá burocracia a ayuntamientos y ciudadanos."
Uno de los puntos de fricción es el Plan Director Urbanístico (PDU). Mientras que el Govern asegura que el documento estará listo en tres años, las críticas apuntan a que el plazo es demasiado optimista comparado con el caso de Barcelona.




