Desde 1983, el municipio de Vila-seca ha estado gobernado ininterrumpidamente por alcaldes de tradición convergente. Esta trayectoria, iniciada por Joan Maria Pujals y seguida por Josep Poblet, continúa con Pere Segura, quien mantiene una postura crítica frente a las mayorías de ERC y PSC en la Diputación de Tarragona.
La tensión política se manifiesta en la ausencia de Vila-seca en la Asociación para el Impulso Metropolitano del Camp de Tarragona. Segura sostiene que la institución provincial ha priorizado las inversiones en la ciudad de Tarragona, alejándose de su función de apoyo a todos los municipios de la demarcación.
“"La Diputación se ha alejado de su espíritu fundacional de servicio a todos los municipios, con una concentración de inversión en la ciudad de Tarragona."
Las discrepancias con el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, sobre la ubicación de la estación intermodal y las críticas al Plan Director Territorial de la Generalitat refuerzan la posición de resistencia de Vila-seca ante los nuevos proyectos de gobernanza regional.




