La tradicional cita, que este año ha estrenado ubicación en el corazón del casco urbano debido al cierre de las Parades, ha permitido una mayor proximidad entre los participantes y ha reforzado el sentimiento de comunidad. Desde primera hora de la mañana, la actividad ha sido constante, comenzando con un desayuno popular.
La Associació de Caçadors ha sido la encargada de organizar la primera comida del día, que ha contado con una numerosa asistencia. Posteriormente, a las 11 h, el Burro Català Mecànic ha ofrecido un momento de entretenimiento para toda la familia. Al mediodía, la Xaranga Bansonats ha animado la sobremesa con su música festiva.
A partir de las 14 h, los fogones se han encendido para la preparación de las paellas, que han reunido a grupos de diversas generaciones en un ambiente de convivencia y buena gastronomía. La edición de este año ha ofrecido dos opciones de participación: la Paella Grande, para grupos de hasta 30 personas, y la Paella Mediana, para grupos de hasta 15 personas, ambas con una excelente acogida.
La fiesta ha continuado por la tarde con el concierto del grupo Verguenza Ajena, programado para las 17.30 h, y la sesión musical del DJ Nil Cavallé, que ha puesto el punto final a una jornada caracterizada por la alta participación y el buen ambiente. Las Paellas se consolidan año tras año como uno de los eventos más valorados del calendario festivo de Vilallonga del Camp, destacando por su capacidad de fomentar la vida comunitaria.




