Con este cambio, los restos vegetales procedentes de podas y jardinería deberán ser llevados directamente a la Deixallería Municipal. Allí se ha habilitado un contenedor específico para depositar esta fracción vegetal. La implantación de este nuevo sistema también conlleva el cierre de los llamados «corralets», que hasta ahora se utilizaban para dejar estos restos y que, a partir de esta fecha, dejarán de estar operativos.
El Ayuntamiento recuerda que no está permitido depositar restos vegetales en espacios o zonas no autorizadas del municipio. La Guardia Municipal velará por el cumplimiento de las ordenanzas municipales y podrá sancionar las conductas que incumplan esta normativa.
Con este nuevo sistema, se busca garantizar una recogida más ordenada y una gestión más eficaz de los restos vegetales generados en el municipio.




