Los resultados preliminares de un proyecto de investigación de la Universitat de Lleida (UdL) indican que, de una muestra de 2.349 estudiantes encuestados, un 3% ya presenta señales tempranas de juego problemático. La investigación, presentada en la Facultad de Educación, Psicología y Trabajo Social (FEPTS), señala que el juego con dinero se ha integrado de manera creciente entre la juventud, especialmente en entornos social y territorialmente más desfavorecidos.
“"Estos indicadores alertan de la existencia de un riesgo acumulativo que ya se manifiesta en la adolescencia."
El proyecto, liderado por el profesor José Tomás Mateos Garcia, ha analizado los patrones de participación y riesgo en 11 institutos de Cataluña, incluyendo centros de las comarcas de Ponent, Barcelona, Girona y Salou (Tarragona). Los síntomas iniciales detectados en este subgrupo de riesgo incluyen dificultades para controlar la conducta, el uso del juego como regulador emocional y la tendencia a apostar para recuperar pérdidas.
Uno de los datos más preocupantes es la edad de inicio en el juego, que se sitúa en los 14 años, cuatro por debajo de la edad legal permitida. Además, la problemática incide de manera mucho más acentuada en el género masculino: el 56,8% de los chicos encuestados declara haber jugado con dinero alguna vez, frente al 25,5% de las chicas participantes.




