La sesión plenaria extraordinaria celebrada este lunes en Perafort confirmó el cambio al frente del consistorio, con la destitución de Joan Martí Pla, quien había ocupado el cargo de alcalde durante casi tres décadas. La moción de censura, impulsada por la oposición municipal, otorgó la vara de alcalde a Jordi Cacho, de Tots som Perafort i Puigdelfí (ERC-AM).
Tal como se esperaba, la moción fue aprobada por mayoría con los tres votos a favor de ERC-AM, el apoyo del grupo Federació d'Independents de Catalunya (FIC), liderada por Lluís Massagués, y el voto de la concejala de Enseñanza y alcaldesa de Puigdelfí, Elisabet Albujar, que había abandonado el partido de Martí Pla. El equipo de gobierno saliente votó en contra con cuatro votos.
“"Hemos vivido demasiado a menudo una manera de hacer marcada por la falta de información compartida, dificultades de comunicación y por una dinámica que no ha favorecido ni la comunicación interna ni el entendimiento entre representantes."
En su discurso de toma de posesión, Cacho criticó la gestión anterior, aunque reconoció el tiempo y la dedicación de Martí Pla. El nuevo alcalde hizo un llamamiento a los vecinos a 'romper el miedo de tantos años' de gobernanza de Junts, y justificó la moción por un 'deterioro institucional' y la necesidad de una 'nueva etapa' basada en la transparencia y la comunicación.
Uno de los puntos de tensión durante la sesión fue el estudio de integración del Corredor de mercancías de la Secuita, que afectaría directamente al municipio. Lluís Massagués, de la FIC, fue especialmente crítico con Martí Pla en este aspecto. Por su parte, Elisabet Albujar reiteró que su decisión estaba motivada por sus 'principios' y las 'desavenencias' con el equipo de gobierno, presentándose a la sesión con una camiseta con el mensaje 'Me la bufa'.
La calle Nou de Perafort se llenó de vecinos expectantes. Al finalizar la votación, Joan Martí Pla fue despedido con aplausos. El exalcalde anunció su intención de presentarse a las elecciones del próximo año, criticando la 'falta de experiencia' de Cacho y los 'intereses' del nuevo gobierno. Concluyó que 'les ha tocado la lotería y no han jugado ni una bitlleta'.




