La celebración, que cierra la Fiesta Mayor de Invierno, contó con una participación multitudinaria favorecida por una meteorología excelente, sin frío ni viento. Mucho antes de las siete de la tarde, la hora prevista de inicio, el paseo ya estaba completamente lleno, formando una auténtica marea humana con la mirada puesta en el cielo esperando la gran lluvia blanca.
El espectáculo arrancó con un despliegue técnico impresionante: 30 torres equipadas con cañones de confeti biodegradable, máquinas de humo, pantallas LED gigantes y 250 puntos de luz móviles. Este dispositivo transformó el frente marítimo de Salou durante más de dos horas, sincronizado con los éxitos musicales del momento.
“"El Cós Blanc es una marca de Salou y un producto turístico de primer nivel que, coincidiendo con la Fiesta Mayor de Invierno, contribuye a desestacionalizar la temporada estival."
Las protagonistas indiscutibles fueron las 28 carrozas —27 comparsas más la carroza institucional que llevaba a las Pubilles—, con disfraces imaginativos que iban desde personajes fantásticos hasta referencias a la actualidad. Este año, el acto también estrenó voces con Laura Jarque y Roberto Vara, que sustituyeron la narración clásica de Juanma Hidalgo.
La organización destacó el carácter inclusivo de la fiesta, habilitando un espacio reservado para personas con movilidad reducida e instalando Puntos Violeta y Multicolor, destinados a prevenir agresiones y garantizar una celebración segura y respetuosa. El alcalde Pere Granados agradeció la implicación de las comparsas y el incremento del dispositivo de seguridad privada.




