El consistorio de Salou, junto con PortAventura, había organizado el evento para poner en valor la historia y el patrimonio milenario del municipio, con más de 350 personas confirmadas. Granados compareció ante los medios luciendo un crespón negro en señal de respeto por las víctimas del accidente ferroviario.
A pesar de la suspensión, el alcalde aprovechó una atención informativa en el Casino Gran Vía para explicar que la presentación se centraba en la desestacionalización turística y uno de los activos más desconocidos: su legado histórico.
“"Salou no es solo un municipio de sol y playa, sino un municipio con otros atractivos que van más allá."
El municipio ha llevado a cabo un importante trabajo de investigación histórica con la colaboración de la Universitat Rovira i Virgili (URV), transformando el legado desde la prehistoria hasta el siglo XVIII en una experiencia turística, destacando su papel como puerto natural clave del Mediterráneo.
La gastronomía también era un eje central. El chef Pep Moreno, galardonado con una Estrella Michelin, junto con otros cocineros locales, había diseñado un menú que recreaba las diferentes etapas históricas de Salou. Estos platos pasarán a formar parte del patrimonio gastronómico local.
Granados anunció que la presentación, incluyendo el audiovisual promocional y el menú histórico, se llevará a cabo “más adelante” en Salou y estará abierta a todos los salouenses.




