La visita ha permitido detallar los avances en infraestructuras estratégicas clave para la transformación del modelo logístico del puerto tarraconense. Se han presentado proyectos como la nueva terminal polivalente en el Moll d’Andalusia, que explotará la alianza entre COSCO y PTP, y las terminales intermodales de La Boella y de Guadalajara – Marchamalo. Estas infraestructuras son fundamentales para generar nuevas cadenas de valor, promover el dinamismo económico y la cohesión territorial.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà, ha destacado el papel del puerto como motor económico de Cataluña y agente cohesionador de la región metropolitana. La nueva terminal polivalente, con una inversión de más de 116 millones de euros y la creación de 180 puestos de trabajo, permitirá el crecimiento y la diversificación de tráficos.
Se ha puesto énfasis en el rol del tándem de terminales intermodales La Boella y Guadalajara-Marchamalo para impulsar la intermodalidad y el transporte de mercancías por ferrocarril, aprovechando la ubicación estratégica del puerto en la intersección de los corredores Mediterráneo y del Ebro.
José Crespín ha asegurado que "el Puerto de Tarragona es una infraestructura estratégica para Cataluña y para el conjunto del Estado", destacando su capacidad para conectar territorios con los principales corredores logísticos europeos e impulsar la actividad económica.
El encuentro también ha abordado el impulso a la reindustrialización de Cataluña mediante la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y la creación de un ecosistema industrial vinculado a la eólica marina flotante. La segunda fase del Moll de Balears recibirá 24 millones de euros de los fondos Port EOLMAR para este sector.
En materia de sostenibilidad, se han mencionado los avances en Onshore Power Supply (OPS) para cruceros, plantas de energía fotovoltaica y la renaturalización de la zona de Prats d’Albinyana, una actuación de recuperación de una zona húmeda de 37 hectáreas.




