La nueva red de la EMT apuesta por trazados más directos y una estructura simplificada, manteniendo los costes operativos. Los objetivos principales son mejorar la frecuencia de paso, ampliar la cobertura del servicio (pasando de 211 a 218 kilómetros) y optimizar la conectividad entre los diferentes barrios de Tarragona.
“"Esta reestructuración responde al compromiso de la EMT con un transporte público más eficiente, accesible y fácil de entender, que dé respuesta a las necesidades reales de los barrios y del conjunto de la ciudad."
Las mejoras se centran en barrios clave. En Sant Salvador, se incrementará la frecuencia y se garantizará la conexión directa con el Hospital Joan XXIII. En los barrios de Ponent (incluyendo Icomar, Torreforta y Bonavista), se reforzarán las conexiones directas con el centro de la ciudad y se introducirán nuevas rutas como la L-34, que unirá La Floresta con el CAP de la Granja.
Para el barrio de Sant Pere i Sant Pau, la reestructuración prevé la creación de la nueva línea L-60, que será la conexión directa con el centro. Además, la prolongación de la L-55 mejorará el acceso al entorno de calle Reial y la estación de tren. El estudio que fundamenta el proyecto fue adjudicado a la empresa Aie Multicriteri–Mcrit en verano de 2024 y se elevará al pleno municipal para su aprobación.




