Esta conclusión se desprende de la 22ª edición del 'Mapa de riesgo en la red viaria del RACC', presentado el martes 14 de abril. El estudio destaca un incremento del 11,5% en los accidentes graves y mortales en la red viaria tarraconense durante el trienio 2022-2024, mientras que la movilidad global solo ha crecido un 5,6%, resultando en un aumento del riesgo de accidentalidad de casi el 5%.
Otro punto crítico es la T-11, en el cruce entre Tarragona y Reus, que concentra el mayor número de accidentes graves. El informe también subraya que el riesgo de sufrir un siniestro mortal o grave en una carretera convencional es cuatro veces superior al de una vía desdoblada.
Los camiones tienen una implicación significativa en la siniestralidad, representando el 41,7% de los accidentes graves en la AP-7 en las comarcas tarraconenses y ebrenses, a pesar de que solo constituyen el 25,9% del tráfico total de esta autopista. La mayor concentración de vehículos pesados se encuentra en la N-340, en la variante de Torredembarra. Además, las motos y ciclomotores están implicados en el 35% de los accidentes con víctimas mortales o heridos.
“"Sería mejor que subiera la movilidad o que lo hiciera más la movilidad que la siniestralidad, esto no ha pasado, y por lo tanto, es una pequeña mala noticia."
El estudio, que ha analizado 1.213,5 kilómetros de carreteras (el 44% de la red viaria de la demarcación), ha tenido en cuenta 97 accidentes con víctimas mortales o heridos graves entre 2022 y 2024. De estos, 25 fueron mortales, con 30 personas fallecidas, y 72 graves, con 97 heridos. El objetivo del RACC es reducir a la mitad las 44 víctimas mortales registradas en 2019 en las carreteras de la demarcación para el año 2030.
Las comarcas del Baix Camp, el Tarragonès y el Baix Penedès concentran el 80% de los tramos con mayor riesgo. El 21% de los kilómetros de la red viaria de Tarragona y las Terres de l'Ebre presentan un riesgo alto o muy alto, un aumento del 10% respecto al trienio anterior. La Terra Alta y el Baix Ebre son las comarcas con más tramos de alto riesgo (64% y 40% respectivamente), mientras que la Conca de Barberà, el Montsià, el Priorat y la Ribera d'Ebre no registran tramos con estos niveles.
Además de la T-314, otros tramos con riesgo elevado incluyen la TP-7225 entre Reus y El Morell, y la C-37 entre Valls y el Pont de l'Armentera. Sin embargo, también hay buenas noticias, con tramos de riesgo cero en la N-340 entre l'Ametlla de Mar y l'Hospitalet de l'Infant, y en la TV-3046 entre el Port de Tarragona y el far de Salou.




