Esta extensión de la gratuidad, que se produce 101 días después del accidente ferroviario de Gelida, confirma que los responsables del servicio asumen que la normalidad sostenida no se alcanzará antes de esa fecha. A pesar de que el caos ferroviario ha dejado de ser el tema principal en los medios, las incidencias y los retrasos continúan siendo una constante para los usuarios.
La situación se ve agravada por la falta de transparencia informativa. Adif intentó inicialmente silenciar la web de Dignitat a les Vies, que monitoriza el estado de la infraestructura, aunque posteriormente su presidente reconoció el error y la plataforma ha vuelto a estar operativa. Según esta, la red ferroviaria de Catalunya todavía presenta 213 puntos con limitaciones de velocidad, 72 de los cuales se encuentran en la demarcación de Tarragona.
“"El 90% de las limitaciones vinculadas a la última crisis de Rodalies desaparecerán este mismo mes, mientras que el 10% restante aún podrían alargarse unas semanas."
Esta cifra es superior a las 156 limitaciones activas el 20 de enero, fecha del accidente mortal. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, aseguró que la mayoría de estas restricciones se eliminarán pronto, pero la falta de información clara sobre la recuperación de líneas como la R-15 (entre Reus y Riba-roja d'Ebre) y la R-4 sigue generando incertidumbre. El conflicto entre la dirección de Renfe en Madrid y el sindicato Semaf mantiene bloqueada la normalización de la R-4.
Un informe de Renfe del mes de febrero indica un retraso medio de 2,5 minutos en la red de Rodalies de Barcelona, con solo un 4,9% de trenes con demoras superiores a los treinta minutos. Sin embargo, estos datos contrastan con los recogidos por Puntual.cat, que, basándose en información en tiempo real, señala una demora media de 36,88 minutos para las líneas de Regionals del sur, con la R-13 encabezando el ranking con 48,8 minutos de retraso.




