Las obras actuales, que se espera que estén terminadas en unos tres meses, se centran en fijar los taludes para consolidar el yacimiento. Esta primera fase tiene un presupuesto de 87.000 euros. La segunda fase, prevista para finales de año, permitirá que el espacio se convierta en un nuevo punto de conexión entre la calle Francesc Bastos y la avenida Vidal i Barraquer.
“"La ley romana prohibía los entierros en los núcleos urbanos y entonces enterraban en las afueras. Lo hacían en las vías porque era una manera de que los difuntos fueran recordados."
El Camí de la Fonteta era un tramo de la vía que unía la zona portuaria con el centro de Tàrraco, utilizado desde el siglo II aC hasta principios del siglo XX. Destaca por los numerosos mausoleos encontrados junto a la vía, ya que la práctica romana era enterrar en las afueras de la ciudad.
La arqueóloga municipal Pilar Bravo ha destacado que las dimensiones de los mausoleos y los ajuares encontrados, incluyendo pequeñas joyas de oro en una campaña de 2009, sugieren que las personas enterradas pertenecían a familias acomodadas. El objetivo de los arqueólogos es seguir investigando y abrir sarcófagos localizados.
El consejero de Patrimonio, Nacho García, confirmó que la segunda fase, con 285.000 euros consignados, se redactará en los próximos meses. Esta fase no solo busca abrir los restos a la ciudadanía, sino también garantizar que queden bien preservadas y protegidas de la intemperie.




