Los nuevos equipos de videovigilancia se integrarán con el sistema actual, colaborando directamente con la Policía Local y los Mossos d’Esquadra para la detección de infracciones e ilegalidades. La instalación se espera en un plazo máximo de cuatro meses una vez se haya completado la licitación del proyecto.
“"Por un lado, cubrimos el apartado de la seguridad y la vigilancia, que será compartida."
Este proyecto representa la «segunda fase» del proceso de control de tráfico y seguridad que gestiona el Ayuntamiento. En esta etapa, se reforzarán especialmente las entradas de los núcleos urbanos de Vila-seca y La Plana. La concejala de Innovación, Cristina Cid, también confirmó que los nuevos equipos permitirán llevar a cabo estudios anónimos para evaluar la sostenibilidad y los peligros dentro del municipio.
Actualmente, el municipio ya dispone de ocho videocámaras de vigilancia, todas ellas instaladas en el núcleo urbano de La Pineda, el espacio más concurrido, especialmente durante el verano. Las 17 nuevas cámaras efectuarán la lectura automática de matrículas en emplazamientos repartidos por los accesos, consolidando una infraestructura tecnológica común y mejorando la capacidad de respuesta policial ante las incidencias.




