Vilallonga del Camp apuesta por una poda más sostenible y respetuosa con el arbolado urbano

El consistorio cambia el modelo de gestión para priorizar la salud de los árboles, la seguridad ciudadana y la biodiversidad.

Imagen genérica de una rama de árbol sana con hojas verdes en un entorno urbano.
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Imagen genérica de una rama de árbol sana con hojas verdes en un entorno urbano.

El Ayuntamiento de Vilallonga del Camp ha presentado una nueva estrategia de gestión del arbolado urbano que prioriza las intervenciones selectivas, la seguridad de las personas y la conservación de los beneficios ambientales de los árboles.

La nueva gestión del arbolado urbano evoluciona hacia un modelo más sostenible, basado en el conocimiento científico y los criterios del Estándar Europeo de Poda. Se dejan atrás las prácticas de podas severas e intervenciones sistemáticas para respetar la forma natural de cada árbol, preservar su salud y garantizar una convivencia segura con el entorno urbano.
Los árboles son considerados un elemento esencial del municipio, ya que proporcionan sombra, mejoran la calidad del aire, favorecen la biodiversidad y hacen los espacios públicos más agradables. Las actuaciones de poda se planifican de manera selectiva y se realizan solo cuando hay un motivo justificado, como garantizar la seguridad, facilitar la movilidad, evitar conflictos con el entorno o favorecer el desarrollo de los árboles jóvenes y adultos.
Esta nueva orientación rechaza prácticas como el desmoche o la poda en 'cola de león', que pueden debilitar el árbol y generar rebrotes inestables. Se priorizan los cortes pequeños y selectivos, manteniendo la estructura natural de cada ejemplar. Tampoco se considera necesario podar un árbol simplemente porque pierda hojas, flores o frutos, ya que forma parte de su ciclo biológico.
La gestión también tiene en cuenta la protección de la fauna. Antes de las intervenciones, se revisa la presencia de nidos activos y especies protegidas. Las ramas secas pueden conservarse para favorecer la biodiversidad, siempre que no representen un riesgo. Las tareas las llevan a cabo profesionales cualificados, con una valoración individual de cada árbol.
El objetivo es conservar los beneficios ambientales y sociales de los árboles y garantizar que sigan formando parte del paisaje del municipio durante muchos años, apostando por un arbolado urbano más saludable, seguro y duradero.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Ajuntament de Vilallonga del Camp (28/10/2026)