La presencia de la Pipa aureolada, una libélula de color rojo intenso con marcas doradas en las alas, ha sido confirmada en el Parque Natural del Cadí-Moixeró. Esta especie, originaria de África, ha ido expandiéndose por el sur de Europa durante las últimas décadas.
Los expertos consideran que el cambio climático, con el aumento de las temperaturas y inviernos menos rigurosos, ha facilitado la migración de esta especie hacia el norte. Su llegada al territorio catalán evidencia esta tendencia expansiva.
La Pipa aureolada cruzó el estrecho de Gibraltar a principios del siglo XXI, con la primera detección documentada en la península Ibérica hacia 2007. Desde entonces, su población ha crecido constantemente. En Cataluña, se registró por primera vez en la Terra Alta en 2012, y actualmente es habitual en España, Portugal y el sur de Francia.
Esta libélula es conocida por su gran capacidad de adaptación, encontrándose en hábitats muy diversos en África y Asia, como ríos, bosques tropicales húmedos, sabanas y zonas kársticas.




