Con un coste de 2.711.435,83 euros, financiados al 50% por la administración autonómica, los trabajos han renovado instalaciones con veinte años de antigüedad. La mejora beneficia a 2.600 regantes que gestionan unas 6.000 fincas en localidades como Gandesa, Batea o Corbera d'Ebre.
“"Donde hay riego, hay oportunidades, mejor prevención de incendios, relevo generacional y se fija gente al territorio."
La intervención ha incluido el cambio de hidrantes y la implementación de un sistema de gestión inteligente. El plan de futuro contempla una planta solar de siete millones de euros para abaratar costes eléctricos y la ampliación de la zona regable hasta las 14.200 hectáreas, pendiente de la Confederación Hidrográfica del Ebro.




