Los Grupos Especiales de Prevención de Incendios Forestales (GEPIF) han iniciado ya las labores de control territorial en Terra Alta y Ribera d’Ebre. Esta medida se ha tomado a raíz de las temperaturas récord registradas, que han situado gran parte de la zona en riesgo alto y muy alto de incendios.
La principal preocupación de los responsables del servicio radica en la gran cantidad de combustible vegetal seco acumulado, especialmente tras un invierno lluvioso. La rápida sequía de la vegetación por la subida de las temperaturas crea condiciones idóneas para la propagación del fuego.
“"El combustible fino se ha secado y hay mucho debido a las lluvias de los últimos meses, lo que puede hacer que los incendios avancen muy rápidamente."
Los equipos GEPIF ya han alertado de un incendio en Bot y supervisan el cumplimiento de las restricciones del Plan Alfa, activado por el nivel 3 de peligro de incendio forestal. La vigilancia se realiza desde puntos estratégicos como el Coll del Moro en Gandesa, y se intensifica durante las horas centrales del día, prestando especial atención a las quemas agrícolas autorizadas.
Además de la detección de fuego, la presencia de los agentes tiene una función disuasoria, informando a la ciudadanía sobre las restricciones vigentes para evitar conductas negligentes.
El Departament d’Agricultura prevé reforzar el dispositivo estival en Catalunya con 95 efectivos, diez bases operativas y cinco efectivos adicionales en las bases de Terra Alta y Ribera d’Ebre (Arnes y Benifallet). Este incremento de recursos busca mejorar la capacidad de respuesta ante una campaña que se anticipa exigente.
La Generalitat hace un llamamiento a extremar la prudencia ante el escenario de riesgo elevado de incendios forestales.




