El Equipo de Atención Primaria (EAP) Terra Alta ha puesto en marcha una prueba piloto innovadora que utiliza pulseras inteligentes para el seguimiento remoto de pacientes con insuficiencia cardíaca. Esta iniciativa, impulsada por el Centro de Soporte a la Innovación y Referencia (CSIR), evaluará durante cuatro meses el potencial de esta tecnología como herramienta de apoyo asistencial desde la Atención Primaria.
El proyecto cuenta con la participación de aproximadamente ochenta pacientes de los doce municipios de la comarca: Arnes, Batea, Bot, Caseres, Corbera d’Ebre, la Fatarella, Gandesa, Horta de Sant Joan, el Pinell de Brai, la Pobla de Massaluca, Prat de Comte y Vilalba dels Arcs. El objetivo principal es determinar si un sistema de monitorización continua puede mejorar el seguimiento clínico de personas con enfermedades crónicas complejas, facilitando la detección rápida de posibles descompensaciones, especialmente en pacientes con insuficiencia cardíaca de grado funcional II y III.
Ester Gavaldà, gerente de Atención Primaria y a la Comunidad Terres de l’Ebre, ha subrayado la importancia de esta prueba piloto para explorar nuevas herramientas en un territorio rural como la Terra Alta. "Apostamos por modelos innovadores y proactivos que nos ayudan a acercar la atención sanitaria a las personas, mejorando la accesibilidad y la continuidad asistencial", ha declarado.
Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto CAIROS, centrado en la transformación digital y la integración de servicios sanitarios. Para llevarla a cabo, se ha creado un equipo multidisciplinar que incluye profesionales del EAP Terra Alta, la Dirección de Sistemas de Información y Comunicación (DSIC) del ICS Terres de l’Ebre e investigadores de la Unidad de Soporte a la Investigación de la Atención Primaria Terres de l’Ebre – IDIAP Jordi Gol. También colabora la Fundació TIC Salut Social.
La prueba piloto responde a la necesidad de adaptar los modelos asistenciales a la realidad de la Terra Alta, una comarca con dispersión geográfica, envejecimiento poblacional y retos de cobertura profesional. Las pulseras inteligentes permitirán recoger datos clínicos en tiempo real, poniendo la información a disposición de los profesionales sanitarios para analizar la evolución, detectar cambios en la salud y actuar con mayor rapidez ante incidencias.
Francesca Frígola Pérez, directora del EAP Terra Alta, ha explicado que los datos recogidos ayudan a hacer un seguimiento más preciso e identificar tendencias que puedan alertar de una posible fibrilación auricular u otras descompensaciones. "Esta información nos ayuda a actuar de manera más precoz, contactando con el paciente si es necesario para valorar la situación y dar una respuesta más inmediata y resolutiva, evitando en algunos casos desplazamientos a los servicios de urgencias o ingresos hospitalarios", ha añadido.
Antes de comenzar, se realizó una fase preparatoria para seleccionar la tecnología más adecuada, analizando la conectividad de la comarca, buscando dispositivos de monitorización remota y realizando grupos focales con profesionales sanitarios.
Durante los próximos meses, los datos recogidos servirán para generar alertas ante posibles signos de descompensación y dar apoyo a la toma de decisiones de los equipos de medicina, enfermería e ingeniería biomédica. Los resultados permitirán evaluar el impacto real de este modelo de seguimiento en entornos rurales.




