El evento, celebrado en el restaurante Cal Marina, generó una demanda tan elevada que las entradas se agotaron rápidamente, obligando a la organización a ampliar el aforo inicial. Esta experiencia sonora, basada en tecnología binaural, permitió a los asistentes disfrutar de la música a través de auriculares con una percepción tridimensional y totalmente inmersiva.
Muchas personas nos comentaban que para disfrutar de formatos así normalmente tienen que desplazarse a grandes ciudades, y que poder vivirlo aquí les había sorprendido muy positivamente.
Uno de los aspectos más valorados fue la capacidad del sistema para captar detalles sutiles, como respiraciones o movimientos de los músicos, creando una conexión única. La interacción directa con el público, donde las voces de los asistentes se integraban en la experiencia sonora, fue otro punto destacado que generó un vínculo especial con la propuesta artística.
La calidad interpretativa de la banda Azulceleste también recibió numerosos elogios, con menciones recurrentes a la voz principal y a los solos de saxo como elementos particularmente apreciados por el público presente.
Ha superado nuestras expectativas. Teníamos la duda de cómo se recibiría una propuesta tan diferente en un entorno rural, pero la respuesta ha sido muy buena.
El éxito de este concierto abre la puerta a futuras iniciativas similares, aunque los organizadores reconocen la complejidad logística que implica llevar este tipo de formatos innovadores a municipios de menor tamaño.