La localidad del Urgell recordó ayer por la mañana los hechos ocurridos durante la Guerra Civil con un acto solemne. La conmemoración consistió en una sencilla ofrenda floral ante el monumento dedicado a las víctimas, una obra de la artista Serafina Balasch, situado junto a la portada norte de la iglesia de Santa María.
“"Es necesario transformar el recuerdo en un compromiso."
La alcaldesa, Sílvia Fernàndez, dedicó la ofrenda a todas las víctimas y personas que sufrieron los estragos del conflicto, subrayando la importancia de mantener viva la memoria histórica para evitar que estos hechos se repitan. El acto se inició a las 9.30 horas con el sonido de la sirena del campanario, la misma que alertaba a la población de los ataques aéreos.
La jornada incluyó una visita guiada al refugio antiaéreo de la iglesia de Santa María, que estuvo abierto al público entre las 9.45 y las 11.30 horas. Este año, la conmemoración coincidió con el domingo de Pascua y la tradicional cantada de caramelles.
Agramunt fue objeto de una veintena de bombardeos entre el 5 de abril de 1938 y el 13 de enero de 1939, con una concentración especial durante las fiestas de Navidad. El primero de estos ataques fue el más devastador, con dieciséis víctimas documentadas, aunque testimonios de la época aseguraron que se llegaron a enterrar hasta veintisiete personas.




