Esta semana, la experiencia se ha desarrollado en el espacio comunitario La Bassa de la Asociación Alba en Sant Martí de Maldà. El proyecto, concebido como un “respiro artístico”, busca potenciar el bienestar emocional y la calidad de vida de los participantes mediante la creatividad y la interacción con el entorno natural.
En esta edición leridana, han participado ocho usuarios de la Asociación Alba de Tàrrega y de la Asociación Salud Mental Ondara Sió de Cervera, acompañados por dos educadoras. Las sesiones han sido guiadas por el artista Jaume Amigó, conocido por sus esculturas naturales, y han incluido ejercicios de expresión corporal dirigidos por la bailarina Olga Tragant.
Uno de los frutos de este trabajo colectivo es una escultura que se presentará en el festival Gargar de Penelles. Según Amigó, se ha optado por “crear un garabato con madera de almez haciendo como unos tallos que pintaremos con pigmentos naturales”, enmarcando el proyecto dentro de la lógica del Land Art (Arte Naturaleza).
“"El proyecto trabaja desde la lógica del Land Art (Arte Naturaleza)."
El programa también contempla la iniciativa de la Correspondencia artística, que se extenderá hasta el mes de noviembre. En esta actividad, los participantes intervienen estantes de madera con textos escritos que se enviarán al alumnado de 4º de ESO del instituto Alfons Costafreda de Tàrrega. Los estudiantes, a su vez, completarán la obra y añadirán sus propios textos, fomentando un intercambio creativo entre ambos grupos.
“"La capacidad de conectar el arte y la naturaleza con la salud."




