La vinculación de Bart Loomans con Cataluña surgió de forma inesperada durante un viaje al sur de Francia que terminó en Oliana debido al mal tiempo. En esa localidad conoció a Mercè, su actual pareja. Tras analizar la baja densidad de especialistas en la zona en comparación con Holanda, decidió establecerse en Tàrrega.
“"En Holanda había un fisioterapeuta por cada 2.000 habitantes; aquí, uno por cada 200.000. ¡Ya estaba hecho el estudio de mercado!"
En sus primeros años, Loomans tuvo que explicar la utilidad de su trabajo a una población poco familiarizada con la rehabilitación. Entre sus recuerdos destaca al alcalde Eugeni Nadal, quien fue clave en su aprendizaje del catalán al dirigirse a él siempre en este idioma.




