El cierre, denunciado por el sindicato UGT, responde a una avería en el sistema de climatización del centro de trabajo. Según los datos facilitados, la reparación se ha visto dificultada por la falta de piezas de repuesto, lo que ha provocado que la temperatura en las instalaciones superara los 30 grados.
La medida se ha tomado para garantizar la seguridad y la salud tanto del personal como de los usuarios. El sindicato ha criticado la lentitud en la resolución de la incidencia, que aseguran que se arrastra desde el inicio del verano, y ha reclamado una intervención urgente por parte de la Administración.
Esta situación ha obligado a derivar a los ciudadanos que necesitan realizar trámites presenciales a otras oficinas, comportando en algunos casos desplazamientos superiores a una hora para los usuarios de la capital de la comarca del Urgell.
“"Trabajadores y usuarios no pueden sufrir las consecuencias de una avería que se alarga durante semanas."




