Esta iniciativa, llevada a cabo por la brigada del parque en colaboración con el área de uso público, amplía la infraestructura existente de medición. El objetivo principal es recopilar información detallada sobre el volumen de personas que transitan por lugares específicos y comprender mejor la distribución de la frecuentación dentro del parque.
Según fuentes del Parque Natural, "conocer cuántas personas pasan por un lugar concreto, y cómo varía este flujo a lo largo del tiempo, nos ayuda a entender mejor el uso que se hace de los diferentes espacios y a detectar qué puntos concentran una mayor afluencia de visitantes". Este análisis es fundamental para una gestión más eficaz del entorno.
Los nuevos dispositivos permitirán diseñar futuras actuaciones y mejorar la gestión del parque, adaptándola al volumen real de visitantes que recibe cada zona. La información obtenida será clave para la conservación y la mejora de la experiencia de los visitantes.




