El concierto inaugural ha presentado una producción propia centrada en la recuperación de piezas musicales de la Barcelona de principios del siglo XVIII, un periodo marcado por la Guerra de Sucesión y la presencia del archiduque Carlos de Austria. Esta etapa favoreció la internacionalización de la actividad musical en la capital catalana.
El programa, titulado Petites joies de la Catedral de Barcelona, ha sido fruto de una investigación musicológica realizada en los archivos de la ciudad. La interpretación ha corrido a cargo del Ensemble Barcelona Comtal, que ha recuperado partituras de autores como Chelleri, Picanyol y Valls, además de obras de autores anónimos.
La iniciativa cultural, que se extenderá hasta el 23 de agosto, combina la presencia de formaciones internacionales con el talento local en espacios patrimoniales singulares. La organización ha confirmado que el festival llega este año a 36 municipios con una oferta que supera los 50 conciertos y la participación de 23 formaciones musicales.




