La intervención, que ha contado con una inversión de 3.816,51 euros, ha permitido renovar los accesos e instalar mecanismos de seguridad. Este proyecto busca acercar la historia del monumento a los visitantes mediante una aportación simbólica de un euro, que activa la iluminación del altar y una explicación guiada en cuatro idiomas.
El relato histórico que se escucha durante la visita ha sido elaborado con la colaboración de vecinos del municipio y el Arzobispado de Tarragona. Esta medida responde a la dificultad de mantener el templo abierto de forma permanente por falta de personal y recursos.
Paralelamente, la parroquia continúa con las tareas de conservación, como la restauración de un rosetón del siglo XIX. Para financiar estas actuaciones, se ha convocado una cena solidaria el próximo 25 de julio en las piscinas municipales, que incluirá un concierto y un sorteo de regalos.




