Dos tercios de los profesores del Instituto Alfons Costafreda de Tàrrega votaron en contra de la iniciativa impulsada por la Generalitat. Esta decisión, confirmada por fuentes cercanas al centro, posiciona al instituto de la capital de l'Urgell junto al Margarida Xirgu de l'Hospitalet, que también ha declinado participar en el proyecto.
La Conselleria de Educación ha confirmado que ambos centros han solicitado formalmente no formar parte del programa. Mientras tanto, otro instituto del Baix Llobregat ha pedido unirse, reduciendo el número total de participantes de 14 a 13. En la demarcación de Lleida, continúan participando el Instituto Manuel de Pedrolo de Tàrrega, así como centros de Agramunt, Bellpuig y Vielha, y la Escòla d'Ostaleria de Les.
Paralelamente, el profesorado de tres institutos de Vic también habría rechazado la medida por unanimidad, según fuentes sindicales, y un cuarto centro tiene previsto votarla la próxima semana. El sindicato mayoritario de la educación en Cataluña, Ustec-Stes, ha señalado que ya son cuatro los institutos que han manifestado su rechazo a la propuesta.
“"No hay un problema de convivencia ni de seguridad en Cataluña y mucho menos en sus entornos educativos."
La entidad Desmilitaritzem l'Educació denunció en Lleida que la prueba piloto estigmatiza la educación pública, ya que la medida no se aplica a los centros concertados. Un portavoz de la entidad calificó la iniciativa de “impresentable”, recordando que la Ley de Educación de Cataluña de 2017 establecía una inversión del 6% del PIB en este ámbito, porcentaje que no se ha alcanzado en 2026.




