Esta propuesta artística, que cuenta con la participación de alumnos del centro educativo, personas vinculadas a la Associació Alba y estudiantes de la Escola d'Art Ondara de Tàrrega, se desarrolla bajo la supervisión del artista visual Fernando Renes. El objetivo es la creación de un gran mural cerámico que se instalará en el patio de la escuela.
Durante dos semanas, los participantes elaboran más de 2.000 azulejos, pintados individualmente, que una vez unidos formarán la imagen de un almez, un árbol simbólico para la escuela y su entorno. El proceso de trabajo es altamente colaborativo, con tareas compartidas como la pintura, el barnizado y la preparación de las piezas para el secado, reforzando el sentido de proyecto colectivo.
“"El proyecto crea un ambiente muy sereno donde las personas pueden participar desde el bienestar, pintar y crear. Es enriquecedor para todos."
Más allá del resultado final, la iniciativa pone énfasis en el proceso creativo compartido. A través del trabajo con el barro, las texturas y el dibujo, se genera un espacio de relación intergeneracional y entre diversos colectivos, promoviendo la inclusión, el bienestar emocional y el vínculo con el territorio y la tradición ceramista de Verdú.
“"El objetivo es combinar diferentes grupos de personas y canalizar toda esta energía en una obra común, trabajando sin filtros para favorecer una expresión más libre y auténtica."
La dirección de la escuela valora positivamente la experiencia, destacando la conexión del proyecto con el entorno y el Vall del Corb, y cómo ha ayudado a redescubrir su belleza con una mirada artística. El mural, que se instalará en octubre, se convertirá en una obra permanente y un símbolo del trabajo colectivo y el compromiso con la inclusión. El proyecto recibe el apoyo de la Generalitat de Catalunya y del Ministerio de Cultura.




