El Ayuntamiento de La Seu d’Urgell ha realizado una importante adquisición para combatir la contaminación acústica: un sonómetro profesional de última generación. Este aparato permite medir el volumen del sonido de forma inmediata y con plena validez jurídica, lo que será clave en casos de juicios o sanciones. La gestión de este dispositivo recaerá conjuntamente en la Policía Municipal y los servicios técnicos municipales de Urbanismo y Medio Ambiente.
El modelo elegido es el CESVA SC420, un dispositivo de alta tecnología fabricado por una empresa catalana reconocida en el sector de la acústica. La inversión realizada por el ayuntamiento ha sido de 5.299,80 euros (IVA incluido). Desde el consistorio se enfatiza que esta compra representa un "paso adelante firme en la protección de la salud pública y la mejora de la convivencia ciudadana", otorgando al municipio una autonomía total en la gestión de esta problemática.
Hasta ahora, el Ayuntamiento dependía de la disponibilidad de empresas externas o servicios supramunicipales para inspecciones complejas o mediciones oficiales. Con el nuevo equipo, la administración local podrá actuar de manera inmediata ante cualquier incidencia o denuncia, ya que el ruido es considerado un contaminante que afecta directamente la salud mental, incrementa el estrés y altera el sueño.
El alcalde de La Seu, Joan Barrera, ha destacado que el gasto de más de 5.200 euros no debe verse como un coste, sino como una "inversión socializada" que se traduce en "bienestar y calidad de vida" para los vecinos.
El CESVA SC420 cuenta con homologación de Clase 1, el rango de máxima precisión reconocido por la normativa vigente, garantizando la validez legal de las mediciones como prueba científica irrefutable. Esta característica protege el derecho al descanso de los vecinos y la seguridad jurídica de los establecimientos.
Adicionalmente, el dispositivo ofrece funcionalidades tecnológicas como la grabación de audio y notas de voz. Más allá de medir decibelios, graba el audio real, permitiendo a los técnicos identificar la fuente del ruido (música, vehículos, gritos). Está preparado para exteriores y campañas de medición continua, con un sistema resistente que se reinicia automáticamente tras cortes eléctricos.
El aparato se utilizará principalmente en cuatro ámbitos: control del ocio nocturno (terrazas, bares, discotecas), mediación en molestias vecinales (ruidos domésticos), medición del ruido ambiental (tráfico, maquinaria) para diseñar zonas urbanas más pacíficas, y control de ruidos provenientes de la industria cercana a zonas residenciales.




