El objetivo principal de esta actuación municipal es la mejora de las infraestructuras existentes, aplicando criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, al mismo tiempo que se recupera una iluminación más tradicional y acogedora.
En los barrios de Sant Antoni, Sant Pere y Poble-sec, se ha optado por la recuperación del característico color naranja/ámbar de las antiguas bombillas, pero utilizando tecnología LED. Según el consistorio, los nuevos equipos permiten proteger el cielo nocturno reduciendo la contaminación lumínica, garantizan una visibilidad óptima para la seguridad ciudadana y generan un ahorro energético significativo.
Esta iniciativa se ha llevado a cabo de forma coordinada con el Ayuntamiento de Les Valls de Valira, con la instalación de un modelo de luminaria conjunto para cohesionar la imagen del territorio y facilitar el mantenimiento futuro. El coste del suministro, a cargo de SALVI, ha sido de 13.047,61 €, mientras que el montaje, realizado por Instal·lacions Vilana S.L., ha costado 6.758,14 €.
Paralelamente, se han finalizado mejoras en las avenidas Pau Claris, Valls d’Andorra y en la calle Sant Ot. El estado deficiente de las antiguas luminarias en estas vías generaba puntos oscuros e inseguridad. Se han instalado 32 nuevos proyectores situados a menor altura para optimizar la distribución de la luz y mejorar la seguridad del paso de peatones.
Estos trabajos han sido ejecutados por la Brigada de Serveis Tècnics Municipals, con una inversión de 5.710 € (IVA incluido). El Ayuntamiento destaca que estas intervenciones representan un paso adelante en la mejora del espacio público, poniendo la tecnología al servicio del bienestar de los vecinos y el respeto por el medio ambiente.




