Los últimos temporales han sido cruciales para la recuperación del agua. Actualmente, las reservas de nieve en las principales cuencas fluviales del Pirineo están un 40% por encima del promedio de los últimos cinco años. Esta mejora ya se nota en embalses como el de Rialb, que supera el 80% de su capacidad.
Esta inyección de agua permite al sector agrícola dejar atrás el fantasma de la sequía más grave de las últimas décadas, vivida en 2023, cuando el Canal d'Urgell se vio obligado a suspender el riego cinco meses antes de lo previsto. Las bajas temperaturas han facilitado una lenta infiltración, mejorando la humedad del suelo.
“"Aunque no puedo decir ahora que garanticen toda la campaña, porque estamos escarmentados de 2023, sí que garantizan mucha campaña."
Ros señaló que las lluvias han sido tan generales y abundantes que han supuesto prácticamente un primer riego a manta para toda la zona regable. Por ello, la apertura del canal, que habitualmente se realiza alrededor de San José (el 18 de marzo), no tendrá la urgencia inmediata de años anteriores.




